La muerde de "Doña Reunión de Oración"

«Víctima de una horrible enfermedad falleció la hermana ‘Reunión de Oración’ que era miembro de la ‘Primera Iglesia Descuidada’, situada en la gran avenida ‘Mundanalidad N° 666’.  Habiendo nacido años atrás en la ‘Iglesia Cristiana Consagración’, en la calle ‘Fidelidad a la Palabra N° 316 de Juan’, tuvo sus días de grandes avivamientos.
  Era una hermana sana y fuerte gracias a su alimentación basada en porciones de verdadera santidad, de obediencia, de vibrante testimonio en su barrio y entre los hermanos de la iglesia.  Era su costumbre beber diariamente del agua, para que la Palabra de Dios mezclada con doctrina y admirable fidelidad al Señor, tuviera éxito.
Aunque esto sea una especie de parodia, explica las causas de la poca asistencia a las reuniones de oración y por qué se hace tan difícil reunirnos para orar siquiera una vez por semana:
«Víctima de una horrible enfermedad falleció la hermana ‘Reunión de Oración’ que era miembro de la ‘Primera Iglesia Descuidada’, situada en la gran avenida ‘Mundanalidad N° 666’.  Habiendo nacido años atrás en la ‘Iglesia Cristiana Consagración’, en la calle ‘Fidelidad a la Palabra N° 316 de Juan’, tuvo sus días de grandes avivamientos.  Era una hermana sana y fuerte gracias a su alimentación basada en porciones de verdadera santidad, de obediencia, de vibrante testimonio en su barrio y entre los hermanos de la iglesia.  Era su costumbre beber diariamente del agua, para que la Palabra de Dios mezclada con doctrina y admirable fidelidad al Señor, tuviera éxito.
     Su enfermedad se manifestó lentamente, casi en forma inadvertida, con algunos síntomas preocupantes, como por ejemplo inflexibilidad de rodillas y frialdad de corazón que derivó en una alarmante indiferencia espiritual.  Era obvio que se le había ido tanto la voluntad de continuar en su estado saludable, como en seguir siendo la atracción principal de cuantos la conocieron.  Nuestra hermana ‘Reunión de Oración’, pasó sus últimos días postrada en cama por esta enfermedad rebelde.  Para quienes pudimos oír sus últimas palabras, notamos su interés por las cosas mundanas y materiales.
     Los médicos, ‘Obra y Unión’, con la ayuda de los esposos ‘Sociales’ al igual que el paramédico ‘Pic-nic’ y el joven ‘Deportes’, le administraron varias dosis de organización, también algo de reuniones sociales y una buena cantidad de concursos y rifas.  Como no se lograba mejoría alguna, un experto en estos males llamado ‘Motivación’, le ofreció danzas sagradas para los fines de semanas, más tarde se le administró también educación religiosa, y la historia de su denominación.  A pesar de todo, después de algunos días nuestra querida hermana ‘Reunión de Oración’ falleció.
     La autopsia reveló deficiencia de alimento espiritual: ‘abibliosis’, que significa falta de Biblia, ausencia de verdadera fe y experiencia espiritual personal.  También se notó en ella, abandono de las cosas espirituales y falta de cooperación financiera, todo lo cual contribuyó para su deterioro y deceso.  De los pocos que asistieron a su funeral en el cementerio ‘Los olvidados’, algunos comentaron su belleza y lozanía pasados.  El hermano llamado ‘Conservador Apático’ culpó a los demás de haber permitido la muerte de esta hermana.  Las hermanas ‘Manifestaciones Carnales y Experiencia Emocional’ se ofrecieron para ocupar el lugar de la difunta.  Otro hermano llamado ‘Qué me importa’, comentó que vio a la hermana ‘Reunión de Oración’ en sus últimos días, totalmente debilitada, tullida y sin poder ayudar a nadie.  Dijo que parecía increíble que una dama tan encantadora, que tanta alegría trajo en el pasado a tantos corazones, que fuera un factor clave en el crecimiento de la iglesia, tanto en número como en santidad, se hubiera apagado por complicaciones que podrían haberse evitado.  ‘Qué me importa’ agregó también, que no se hacía responsable de esta muerte.  El único que dijo amén cuando ‘Qué me importa’ terminó de hablar, fue el hermano ‘Indiferente’, cuya presencia parecía disimulada.  Lo extraño fue el ramo de flores que se colocó sobre el féretro enviado por los esposos ‘Unámonos y Ecuménico’, quienes lo ofrecieron de la florería en la avenida ‘Todos bienvenidos’ esquina ‘Visualización y Milagros’.
     El hermano ‘Bíblico’ protestó, diciendo que la hermana ‘Reunión de Oración’ jamás habría aceptado esta clase de flores, pero las hermanas ‘Manifestaciones Carnales y Experiencia Emocional’ dijeron que el reverendo ‘Nuestros tiempos’, que conoció a doña ‘Reunión de Oración’, le parecía que esas flores estaban en su lugar y que estaba perfectamente bien.  En la reunión póstuma nadie cantó ‘Roca de la eternidad’, pero la señorita de apellido ‘Modernista’ cantó la hermosa ‘Isla lejana’ aunque ninguno de los presentes pudo explicar donde se encontraba ese lugar.
     Como consecuencia de tan irreparable pérdida las puertas del templo estarán cerradas en los días de oración, excepto una vez por mes.  La sociedad ‘Limonada’ servirá una combinación de danzas para el Señor, mezcladas con aplausos, adulaciones recíprocas y carcajadas divertidas.  Cuando la hermana ‘Apariencia’ escuchó como se llenará el vacío dejado por doña ‘Reunión de Oración’ dio gracias a Dios por estos vientos de apostasía que soplan hoy pretendiendo un despertar espiritual.
     A todo esto, don ‘Oración’ ahora viudo y despreciado, rechazado e ignorado desapareció del templo y a nadie le interesa su paradero.  A juicio de muchos era un estorbo porque siempre quería colocarse antes de los esposos ‘Organización y Metodología’.  Esta queja recibió una cálida bienvenida de los hermanos y el funeral de doña ‘Reunión de Oración’ resultó más bien en una fiesta que en lamento».
Pero permítame mencionarle cuáles son algunos de los motivos para la poca asistencia a las reuniones de oración, porque son varios:
•   No creemos que Dios realmente nos escucha.
•   No creemos que la oración es necesaria.
•   Estamos convencidos que podemos resolver nuestros asuntos solos sin Dios.
•   No aceptamos desafíos que nos lleven a doblar nuestras rodillas.
•   No sabemos lo que dice la Biblia sobre la oración.
•   Satanás no quiere que oremos.
En la oración muy probablemente le confesamos nuestros pecados al Señor, buscamos el perdón divino y despertamos a una vida de victoria.  Esto no le agrada a Satanás.  Con Satanás está bien que concurramos al templo, que cantemos, que saludemos a la gente, que llevemos nuestra Biblia bien a la vista, que escuchemos la Palabra, que participemos de la Cena Conmemorativa y que hagamos trabajos con los niños, jóvenes y adultos.  No obstante, si hay algo que le molesta, es que seamos hombres y mujeres de oración; que tengamos como hábito orar individual y colectivamente.  Cuán terrible sería para Satanás si una iglesia tuviera más gente para la reunión de oración que para cualquier otra reunión.