Mutilando el diccionario

Mutilando el diccionario

Dentro del cristianismo actual hay ciertas palabras que son quitadas de la mente de los creyentes, pero mas bien se puede decir que nosotros mismos las quitamos. Algunas de estas palabras son: orden, decencia, decoro. Tal vez tengamos mas dificultades para entender la tercera palabra, y eso es prueba de que no existe en el diccionario de nuestra mente y corazón.

Los cristianos descansan sobre el asiento de la tibieza, la pasividad, las decisiones personales, la indolencia (que es la pereza, insensibilidad, incapacidad), la ignorancia y la influencia del mundo. Cuando algún creyente manifiesta vida espiritual, es motivo de burla para muchos, inclusive muchos cristianos se burlan. Y esto se debe sencillamente a la ignorancia que los cristianos tenemos de la Palabra de Dios. Jesús dijo: “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.” Lucas 6:45 ¿Y qué es lo que abunda en nuestro corazón? Apliquemos esto solo al ámbito cristiano. El Señor habla del “hombre bueno” que en este caso representa al cristiano que va caminando con Dios cada día y entiende que su prioridad es vivir acorde a la voluntad de Dios, lo demás viene después. El “hombre malo” en cambio es aquel cristiano que no tiene interés en que Dios guíe su vida cada día, es un hombre religioso, asiste a su iglesia, participa de las actividades pero está vacío de la Palabra de Dios y solo manifiesta pensamientos y opiniones contrarias a la fe, a la Biblia, a los principios espirituales. ¿Puede un cristiano comportarse así? No es que puede, ¡LO HACE! Hay un consejo de parte de apóstol Pablo para nosotros: “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría…” Colosenses 3:16a ¿Qué dice Pablo que debe morar e nosotros, en nuestro corazón? La Palabra de Dios. Satanás está haciendo un excelente trabajo alejándonos de la Biblia. Nos gusta la iglesia, nos gusta las amistades en la iglesia, nos gustan las actividades de la iglesia e inclusive proponemos ideas para mejorarlas o hacerlas mas atractivas, el diablo no tiene problemas con eso, inclusive él puede ayudar en eso, pero ¿qué de nuestra vida espiritual? Es un diccionario vacío, un diccionario mutilado de palabras que corresponden a un cristiano bíblico.

Una de las características de un creyente tibio, pasivo, perezoso, ignorante de las cosas de Dios es el DESORDEN. Desorden en su vida. Pierde la perspectiva de sus prioridades, no toma enserio lo espiritual, juega a la iglesia, es influenciado por la moda (me refiero a una moda desordenada donde casi se utiliza el short o pantalón como camiseta y la camiseta como pantalón, utilizando un peinado dudoso a veces, con los cabellos parados o largo para decir que está en “la onda”). Esto abunda en muchas iglesias. También nos podemos fijar en esto en sus conversaciones, ¿qué temas les interesan? Desvía el tema o se aleja de aquel que trata de dialogar temas de carácter espiritual con el o ella. En pocas palabras: Desorden Espiritual.

Otra característica es la INDECENCIA. Señoritas cristianas vestidas o desvestidas de un forma tal que provocan las más bajas pasiones pecaminosas de los hombres. En la sociedad de hoy en día, muchas han caído en abusos físicos, y en general la razón ha sido por causa de ellas, por su forma indecorosa y desvergonzada de vestir. La Biblia dice a las mujeres cristianas: “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.” 1ª Timoteo 2:9-10. Pablo solo dice: Sé cristiana en tu manera de vestir, no prohíbe el maquillaje ni las joyas, sino que es bueno no darle prioridad a ello, eso no hace mas ni menos a una señorita creyente, sino que la prioridad es darle importancia debida a la piedad, a la vida espiritual, que pueda una joven preocuparse por verse bien espiritualmente y como consecuencia vendrá la decencia física.

Finalmente se puede mencionar LA FALTA DE DECORO. Mencionaba al principio que esta palabra también ha salido de nuestro diccionario por eso tal vez no sabemos su significado. ¿Qué es el decoro? Esto dice el diccionario WordReference en Internet: “Honor y respeto que se debe a una persona. Gravedad, seriedad en la forma de actuar y de hablar. Pudor, decencia en lo relativo a la moral sexual.”  Se ha perdido el decoro en la manera de hablar (con dobles sentidos, el decir Ud. señor, Ud. señora, no existe, se tutea a los mayores, y tantas otras cosas) también en la manera de actuar (sin respeto, sin responsabilidad, olvidando los compromisos) también en la manera de vestir (ya se ha mencionado en los puntos anteriores, provocando el deseo sexual del sexo opuesto).

¿Cómo puede el desorden, la indecencia, y la falta de decoro de un cristiano ser de edificación para la iglesia local? ¡De ninguna manera! ¿Cómo pueden estas tres cosas llevar a la salvación de los inconversos si al final somos como ellos? ¿Cómo podemos dar el ejemplo de cristianos si damos más importancia a la moda o a la “onda” actual que a lo que nos corresponde como nuevas criaturas en Cristo? “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” 2ª Corintios 5:17, “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,  en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.” Efesios 2:1-3, “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” Efesios 2:10.

Tal vez algunos no comprendan estas líneas leídas, pero lo irán entendiendo a la medida que vayan poniendo lo espiritual primero y lo demás en segundo lugar. Darán la razón a esto cuando se predispongan a leer la Biblia cada día dejando así que la Palabra de Cristo abunde en el corazón. Lo comprenderemos aun más cuando oremos cada día afirmando una comunión sólida con Aquel que nos salvó.

Les dejo este texto que se refiere a la Palabra de Dios, para animarles a la lectura bíblica, y si no tienen una Biblia consíganla, es necesario:

La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos. Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal. Tu siervo es además amonestado con ellos; En guardarlos hay grande galardón.” Salmos 19:7-11

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